Una fundición histórica de Lanús Este apagó su último horno
La planta quedó paralizada por falta de insumos y 60 operarios siguen sin cobrar. En los papeles no hay quiebra: en la fundición, la cadena se corta mucho antes de que la crisis llegue a los expedientes.
Redacción El Corte

El último horno de Vaspia se apagó y con él se detuvo la producción de una fundición que trabajaba en Lanús Este desde 1961. La planta de la avenida Eva Perón al 2746 quedó paralizada por la falta de insumos básicos, y 60 operarios siguen sin respuestas sobre su futuro.
Los trabajadores denuncian que la empresa les adeuda los salarios, el aguinaldo y los aportes de jubilación y obra social. Un delegado gremial confirmó la detención de la actividad y explicó que la maquinaria de fundición dejó de funcionar después de semanas de agonía productiva. Durante más de seis décadas la fábrica fundió y extruyó latón y bronce para tornerías, fábricas de griferías y válvulas de garrafas.
En los papeles no hay quiebra declarada ni cheques rechazados, apenas una deuda bancaria acotada. Pero en la fundición el capital de trabajo se renueva todos los días: comprar metal, pagar la energía y sostener los hornos calientes. Cuando esa cadena se corta, la planta se detiene antes de que la crisis aparezca en cualquier expediente.
El contexto no ayuda. Según los datos de la cámara metalúrgica, el sector opera con poco más de un tercio de su capacidad instalada y la fundición viene retrocediendo. Para Lanús Este, que se pensó durante décadas como un distrito de talleres y fábricas, apagar otro horno es una pérdida concreta: menos empleo formal, menos proveedores y un galpón más esperando destino.